Horno continuo de deslacado para latas UBC
Reciclar latas de aluminio usadas no consiste únicamente en introducirlas directamente en un horno de fusión. Las lacas, tintas, humedad, plástico, hierro y otros residuos pueden aumentar el humo, la formación de escoria, el consumo energético y la pérdida metálica.
Cuando estos problemas aparecen de forma continua, aumentar la temperatura del horno no suele resolverlos. Por el contrario, puede incrementar la oxidación del aluminio y reducir la recuperación final.
Nuestro objetivo no es suministrar únicamente un horno continuo de deslacado. Buscamos que cada etapa prepare correctamente el material para la siguiente y que toda la línea mantenga una capacidad, un consumo energético y una calidad de producto estables.
¿Cómo se organiza el proceso completo desde la UBC hasta el lingote?
El proceso completo desde la UBC hasta el lingote integra varias etapas de tratamiento para eliminar recubrimientos e impurezas, recuperar aluminio limpio y obtener un producto final preparado para su reutilización industrial.
¿Cómo funciona el deslacado térmico continuo?
Después del pretratamiento, las escamas entran en el horno mediante un sistema de transporte y alimentación estanca.
Dentro del tambor rotativo, el material avanza mientras cambia continuamente de posición. Los gases calientes transfieren energía sin aplicar directamente la llama sobre las escamas de aluminio.
El proceso suele trabajar dentro de un rango aproximado de 400–600 °C. En estas condiciones, lacas, tintas, aceites y resinas se descomponen, volatilizan o carbonizan antes de separarse del metal.
Pero la temperatura no determina por sí sola el resultado:
Como valores iniciales de referencia, podemos trabajar con un contenido de oxígeno inferior al 2 % y un tiempo de residencia aproximado de 30–50 minutos. Los valores finales se ajustan a las condiciones reales del material.
Ventajas e innovaciones principales
¿Qué ocurre con la UBC después del deslacado?
Después del tratamiento térmico, un sistema de cribado puede retirar carbono residual, cenizas y partículas desprendidas.
A partir de este punto existen dos rutas principales.
Enfriamiento de las escamas
El aluminio deslacado puede enfriarse y almacenarse para venta o procesamiento posterior.
Transporte hacia la fusión
Cuando la planta ya dispone de un horno adecuado, podemos configurar un transporte cerrado entre el deslacado y la fusión. Este recorrido permite conservar parte del calor del material y reducir su exposición innecesaria al ambiente.
¿Qué mantiene estable una producción continua?
Por eso, nuestro PLC coordina la alimentación, la velocidad del tambor, el ventilador, la presión y la recirculación de gases en lugar de controlar únicamente una temperatura fija.
¿Conviene construir una línea nueva o modernizar una planta existente?
Una línea nueva permite diseñar conjuntamente el pretratamiento, el deslacado, la fusión, la colada y el tratamiento de gases.
Podemos unificar las interfaces, centralizar la automatización y equilibrar con mayor facilidad las capacidades de todos los equipos. Esta solución ofrece mayor integración, aunque también requiere más inversión, superficie, cimentaciones y servicios auxiliares.
La modernización puede resultar más conveniente cuando el cliente ya dispone de un horno de aluminio en buenas condiciones.
En este caso, revisamos la capacidad real del horno, el sistema de carga, el pozo lateral, el refractario, la temperatura y composición de los gases, el espacio disponible, la captación de humos, la potencia eléctrica y las interfaces del PLC.También definimos el recorrido de las escamas calientes y la parada necesaria para conectar los nuevos equipos.
Soluciones de deslacado de aluminio según capacidad de procesamiento
Cada planta de reciclaje tiene diferentes necesidades de producción. Explore las soluciones de deslacado de aluminio según la capacidad requerida, el tipo de chatarra y las condiciones de operación de su proyecto.






















